sábado, 25 de enero de 2014

Cada día es un comienzo nuevo, porque es la hora y el mejor momento.

Me encanta la idea de estar empezando a vivir un nuevo año con 365 oportunidades, 365 sueños, 365 sentimientos, o, ¿quizás más? Las únicas barreras están en mi cabeza y he decidido derribarlas. Ahora me dedico a hacer caso a mi querido Paulo Coelho y he eliminado de mi vida todo aquello que me causa estrés y me quita la sonrisa. Estoy dispuesta a abrir todas las puertas, al fin y al cabo, nunca sabremos cuando puede ser Felicidad. 
En cuanto a ti, amor de verano, quiero las continuaciones de tus caricias. Quiero matar las ausencias con tus besos y ver tu sonrisa volver, una y otra y otra vez. Sé perfectamente que estábamos perdidos, pero, ¿y qué? Conocíamos cada lugar y cada motivo.

Ahora dime, amor de verano, ¿ya no me quieres? Hace días que muestras la caducidad de todos tus sentimientos. Si de verdad es así sólo toca empezar a comprender que a lo mejor fuiste un sueño más...

Me queda escuchar Amélie y tus ojos tristes, pues siempre dicen más que un puñado de palabras. Me queda escribir y que me recuerdes lo bonito que lo hago.

Lo mejor de nosotros, sin duda, es que no callamos nunca lo importante, pues callar también significa muerte.

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